En Vogue París en el 2008:
Objetivo: representar a la misma modelo, Eniko Mihalik ,en diferentes etapas de su vida.
Como: Mediante la magia del maquillaje deLisa Butler, a mi opinión lo que hizo fue espectacular) y de la fotografía, Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin.
Conclusión: una maravilla, el discurso de la moda abarcando más que lo tradicional y convirtiendose en una obra de arte, pulida tanto sintáctica como semánticamente. Polifonía, podríamos decir. Ya vemos por que la pérdida de Carine Roitfeld fue un golpe duro para Vogue.







